martes, 10 de mayo de 2011

Sentido de pertenencia "Casd"

El concepto sentido de pertenencia es algo tan recurrente como los condimentos para darle sabor a cualquier comida.
Es muy raro no encontrar la mención de dicha idea cuando se analiza la inestabilidad de la fuerza laboral donde las condiciones de vida y de trabajo son poco favorables.
Algo similar ocurre con respecto a la valoración de las causas determinantes de una buena o mala disciplina escolar y su repercusión en el aprovechamiento docente.
De la misma manera, suele afirmarse que la referida concepción subyace en la permanencia en comunidades, barrios, calles o edificios.
Para muchos el sentido de pertenencia es una actitud de amor ideal y de apego de alguien al lugar en que trabaja, estudia o reside.
Sin desconocer que el ser humano tiende a no querer desprenderse de todo cuanto se vincula a su cotidiano quehacer a lo largo del tiempo, la vida prueba que el sentido de pertenencia descansa sobre la base de un sustrato económico social capaz de satisfacer tanto las necesidades materiales como espirituales del hombre o la mujer.
En los últimos días hemos tenido oportunidad de conocer el estado deplorable que presentan no pocas Unidades Básicas de Producción Cooperativas (UBPC, 13 años después de fundadas). Algo similar ocurre en Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA).
En las referidas unidades, deficientes en los órdenes productivo y económico, se pone de manifiesto un fenómeno común: ausencia de brazos como consecuencia de inestabilidad.
Cuando se pregunta por qué en tales entidades de cultivos varios y ganaderas el personal no se estabiliza, la respuesta es generalizada: porque los trabajadores se trasladan para otros lugares donde pueden tener asegurado el autoabastecimiento alimentario, tanto el suyo como el de la familia; obtienen un salario mayor y estímulos adicionales que les permiten adquirir algunos productos indispensables en el cotidiano vivir, hoy realmente vedados para quienes dependen del ingreso medio prevaleciente.